40 abriles que no volverán, pero…  

Publicado por Gustavo Suhit in , ( lecturas)

Torta

que da gusto como se han vivido!. Ya lejos quedaron esos pensamiento quinceañeros del tipo “40 años, que viejo es este tipo!!” y cosas por el estilo. Ahora el “viejo por el estilo” pase a ser yo desde este 28 de septiembre. y aunque parezca una frase cliché, no me siento viejo che. Y no porque ande corriendo los sábados en una cancha de futbol por casi 3 horas, sino porque estos 40 me encontraron con varios proyectos en camino. Y proyectos son sinónimo de esperanza. Y la esperanza te hace sentir joven. Al menos a mi.

Tengo la suerte de tener una familia maravillosa, esposa a la que amo e hijos a los que adoro. Amigos con los que puedo contar, en Argentina, en Chile, y en varios puntos mas de este, nuestro bendito lugar de vida, llamado mundo.

Como buen “humanoide” no puedo festejar el cumpleaños solo festejándolo, debo hacer un “balance” de estos 40 años. Como si tuviera que presentarlo a Dios para pedirle prórroga de vida, no se. Es rara nuestra psiquis cierto?

Quizá este artículo no sea demasiado significativo para muchos, pero para otros, los mas cercanos, es un repaso de vida. Y lo mas importante, para mi es una necesidad escribirlo.

Acá comienza, y sea cual sea tu caso, espero te guste.

Caminando por la vida…

Lo mas agradable es que luego de hacer un rápido balance de vida, el resultado presenta saldo a favor con creces. Llegaron los 40 si, pero sigo disfrutando de muchas cosas que son sinónimo de momentos de mi vida.

Fui a ver meteorito al cine con mi hijo, porque fui fan de él cuando tenía 5 o 6 años. Sigo emocionándome con la música del mundial 78. Mi primer mundial “consciente”, y justo lo ganamos. Será por eso mi fanatismo :-)? Me engancho con La Familia Ingalls, Las calles de San Francisco, Koyak, Combate, El gran Chaparral, Bonanza, El Chavo del ocho, y hasta con los Chips y Buck Rogers. Me emociona escuchar Sui Generis, León Gieco. En un momento que no tengo muy identificado, descubrí The Beatles. En algún momento los descubrís.

Colegio Nacional de Tres Arroyos. Primaria y secundaria, buenos amigos (Cabeza, Pablo, Marcelo, Eduardo, y tantos mas). Primeros pasos en el amor, con aprendizajes movilizadores, angustias duras que con el tiempo se recuerdan con una sonrisa.

MaradonaPasaron aquellos años de inferiores en el glorioso club El Nacional en mi natal Tres Arroyos. Salpicados con las interminables tardes en lo de Ortiz, con “La Suegra” y Vivi, casi mi segunda mama. O en el campo con mis padrinos (Berta y Chichín) y mis tíos (Alberto y Raquel).

Luego primera división. Aquella pasada por Vélez sin mucho éxito final, pero que definió definitivamente mi futuro. Sería Ingeniero de Sistemas. Y lo fui. Años espléndidos de universidad en Tandil. Mas amigos: Tincho, Claudia, y tantos mas.

Justamente allí, en Tandil, el encuentro del amor. De esos duraderos, firmes, crecientes con el tiempo. Y con él, un cambio mas que significativo. Siempre lo dije y a riesgo de aburrir, lo repito una vez más: Mónica me enseñó, y luego me animó a soñar. Algo bien difícil de enseñar.

De allí a Balcarce, con un aprendizaje de vida muy fuerte, pero otra vez generando esas amistades de por vida. Los Fontanari, Carloncho…

Y por fin el arribo a Buenos Aires. Ese gran “cuco” al que le tenía pánico. Pero la vida como sabia que es, me empujo de tal forma que no me quedaran alternativas. O quizá existían alternativas que por suerte no las analicé. Porque fue un buen paso. Ampliación de horizontes, crecimiento profesional y ampliación de familia fueron sinónimos de esa época. Nacimiento de mi primer hijo, con todo lo que eso significa. Cambio radical de pensamientos y de prioridades. Varios amigos que se dieron como se dan las buenas cosas: naturalmente. Jaichen, Marcelo, Darío, junto a sus familias...

Luego un salto importante en mi carrera profesional, Valicert para Latino America. Aprendí mucho, con buena gente que me ayudó, como Gabriel. Quizá no estaba lo suficientemente maduro para aprovechar el vendaval de oportunidades que la vida me presentó en ese momento. Aunque sospecho que ella lo sabía, y optó por mostrarme lo que se podía disfrutar. Claro, faltaba camino por recorrer antes de eso.

Luego, “animado” por “patilla” primero y “chupete” después, cambio de país. Y así arribamos a Santiago de Chile. Como Bandera_Chile todo cambio, fuerte al principio. Empezar de nuevo le dicen. Armamos una casa entera de nuevo. Y comenzamos un camino de crecimiento personal increíble. Digo comenzamos porque estoy seguro que fue a nivel familiar. Tuvimos la suerte de encontrarnos con almas bondadosas, que se transformaron rápidamente en amistades, lo que ayudó transitivamente a percibir a Chile como “HOGAR”. Ni primer, ni segundo hogar, solo hogar. Logre no se si borrar, pero al menos casi esconder los limites fronterizos, y amplié mi territorio. Me siento a gusto tanto en Chile como en Argentina. Además de haber nacido mi segundo hijo en Chile. Lo que hace ya imposible de olvidar esta tierra. Y tantos amigos mas: Ceci, Adela, Flavio, Ivana, Jorge, Marcos, Edo, la familia biodanzante, los petacos boys…

Y aquí me sorprendieron los 40. Recordando todo esto. Y dándome cuenta que cuando le decía a alguien de 40, cuando me contaba cosas por el estilo: “te agarró el viejazo!!”, estaba muy equivocado. O no, si recordar es agarrar el viejazo, yo me lo agarré. Aunque creo que el problema no es que te agarre, sino COMO te agarre. Quiero decir, si luego del recuerdo te sonríes, es de esas cosas que te marcaron para bien, y esa nostalgia es como combustible de vida para seguir adelante. Si por el contrario la cosa viene de bajón, ahí si se complica.

En mi caso, son todos anclajes mas que positivos. Me alimenta para seguir. Me da fuerzas en los momentos de flaquezas y me potencia en los buenos. Al final de cuentas, somos lo que vivimos, somos una sumatoria de recuerdos que van generando nuestra identidad. Y si cuando haces un recuento, encontrás buenos recuerdos, que te hacen sentir pleno, a mi entender, es que estás haciendo las cosas medianamente bien por lo menos.

Párrafo aparte, para mis viejos y mi hermano.

Viejos que hicieron todo lo que estuvo a su alcance, para darnos lo mejor. Luego de pasar por la etapa de culpas a los viejos, y después de ser padre, reflexionas diferente con respecto a ellos. Gracias viejos lindos por todo, ojalá pueda expresarles con hechos mi agradecimiento que ahora pongo en palabras.

Mi Hermano. Amigo y compañero a distancia, porque la vida nos puso geográficamente lejos. Pero siempre presente y cercano, porque lo que se ama forma parte de uno. El y su familia…mi familia. Tres sobrinas preciosas, ahijada incluida, a la que quiero igual, aunque haya salido bostera :-).

Por último, pero no menos importante: Mónica, Estanislao y Baltazar. Solo decir que son la razón de mi felicidad, son parte mía, porque los amo mas que a nada en el mundo.

En este pequeño artículo resumí mi vida, y seguramente quedaron afuera tantas personas importantes, tantos momentos especiales, tantas cosas lindas en que pensar. Ojalá entonces, queden varios años mas por delante para seguir sumando. Porque siento que todavía, no he hecho ni cerca de la mitad de cosas que quiero hacer.

Para terminar, agradeciendo, Mercedes Sosa, para dar Gracias a la Vida. De paso un pequeño homenaje a una grande del mundo de la música, que se fue a seguir cantando en el cielo.

Aaaadío, que anden bien.

TODOS LOS DIAS SOY MAS FELIZ!!

Imágenes by Flickr.

Este artículo fue publicado el lunes, 5 de octubre de 2009 - 4:00:00 p.m. y fue catalogado bajo , . Ud. puede seguir cualquier respuesta a este artículo en comments feed .
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1 comentarios

Anónimo  

Felicidades Gustavo, lo que me deja tranquilo es que las series que tu disfrutabas son las mismas q veia yo y....yo voy para los 45....o sea somos de la misma edad!!!

Eduardo

6 de octubre de 2009, 14:14

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