Cuando los miedos te ganan una batalla…  

Publicado por Gustavo Suhit in , , , , , , ( lecturas)

Miedos Luego de regresar de unas merecidas vacaciones con mi familia, luego de mas de 2 años sin descanso, con un año abrumador vivido, mis miedos me jugaron una mala pasada. O solo fue coincidencia? Aún no lo se, pero tengo trabajo por delante.

Los mecanismos de nuestra mente, a veces, nos juegan malas pasadas. Nos condicionan, nos boicotean. Somos un fiel reflejo de lo que hemos vivido, y el objetivo es, a mi entender, primero, saber reconocer los síntomas y luego, bloquear los malos resultados.

Claro que esto dicho en palabras suena fácil, hasta trivial. Pero en la práctica no lo es. Cuando creemos que estamos bien parados, seguros, aparece algo que nos llama a la realidad, diciendo: “Heyyy, todavía quedan cabos sueltos!!”.

La pregunta que surge irremediablemente es: alguna vez se terminan los cabos sueltos?? La verdad no lo se, pero eso significaría, creo, llegar a la sabiduría, les parece?

Aquí desarrollo una simple historia, que mas que historia es una experiencia personal, con el ánimo de ayudar, y quizá retroalimentarme de vuestras experiencias.

El Contexto

Desde hace ya algún tiempo, está “de moda” la influenza humana. No se si la frase correcta es “de moda”, pero ustedes me entienden. Este tipo de enfermedades muy raras que casualmente siempre aparecen en tiempos de crisis. Si se fijan bien, cada vez que hay crisis aparecen o guerras o enfermedades tipo pandemias, que luego no lo son tanto pero en el medio, se generan millones y millones. Solo decir que por ejemplo ahora Taiwán está por liberar la primera vacuna contra la influenza, a un módico precio de 10 dólares cada una, que multiplicado por los 10 millones de dosis, no es difícil de entender el gran negocio.

Ahora bien, no es que no se sabe exactamente todo acerca de la enfermedad?  Como se puede  tener una vacuna cuando no se conocen todos los detalles de la enfermedad? O se conocen? Como es que a mi por ejemplo, me dio positivo el test de la enfermedad pero jamás tuve congestión, ni dolor de garganta, ni tos, solo algo de diarrea y un poco de fiebre? Justo después de venir de vacaciones como dije, donde comí y bebí todo lo que me pusieron enfrente, y donde el médico que me revisó dijo antes del test: “Para mi no es influenza, sino un gran atracón, pero hagamos el test igual por las dudas…”. Y las “dudas” confirmaron la influenza.

Considerando a la médica que me entregó los medicamentos, no me dio la seguridad de que conociera absolutamente todo de la enfermedad. Aunque no quiero generalizar, quizá fue un caso aislado. Pero no respondió segura a nada de lo que le pregunté.

Lo que nos reúne ahora

Mas allá del contexto que describí, no quiero centrarme en ese tema. Mas bien, en “mis miedos”, que hicieron que aún sin estar para nada convencido del diagnóstico, sin sentir síntomas por mas de unas pocas horas, me haya tomado la medicación entregada y haya estado con barbijo durante una semana, “para no contagiar”. Incoherente por donde lo analice, dado que “se supone” que con esta enfermedad el contagio se produce 7 días antes y después de los primero síntomas. Eso significa que habiendo compartido habitación con mi familia entera en las vacaciones, 10 días seguidos antes de los síntomas, no tenía sentido cubrirme la cara ahora. Pero lo hice. Y aquí el tema fundamental que quiero enfocar: “me vencieron los miedos”.

Miedo a que? A no hacerme cargo de la decisión de no creer en el test? A contagiar? A que?

La verdad, luego de hacerme varios replanteamientos, llegue a la conclusión que había otros miedos interfiriendo, y que no se mostraban claramente. De hecho, no estaban relacionados directamente a éste tema. Los llamaremos “miedos de base” o “miedos ancestrales”. Son diferentes a los miedos específicos como los que mencione antes. Actúan de tal forma, que te desestabilizan emocionalmente, y permiten que los “miedos  de turno” hagan su trabajo. Afectan a tu “sistema de defensa emocional” y repercuten directamente en tu sistema inmunológico físico. Una prueba mas, que la mente te enferma o te cura, solo depende de nosotros.

La solución

Bueno, mis queridos amigos, si lo que esperan leer es “La Receta”, lamento informales que tendrán que esperar, al menos por mi lado. Si hubiera una receta, no habría problemas en el mundo. Pero se convertiría en algo aburrido creo yo.

Cada cual debe buscar y utilizar, como he dicho antes en otros artículos, su propia receta. No existe una única para el mismo problema, e incluso, no existen a mi entender, dos problemas absolutamente iguales. Cada persona está afectada por su propio contexto, influenciada por sus energías ancestrales, “armada” de acuerdo a un conjunto de creencias. Por consiguiente, la mejor solución para mí, no necesariamente es la mejor para vos, y viceversa. Lo único que se me ocurre, es compartir experiencias que a cada uno nos ayudan, y así, cada uno tomará lo que le sirva para elaborar su propia “fórmula de la felicidad”.

Por mi parte, utilizo un conjunto de opciones que me ayudan: sistemas florales, hipnoterapia, regresiones, constelaciones familiares, biodanza, deportes, y por sobre todas las cosas, mucho amor.

Para, no me jodas, nunca dije que sería fácil, y mucho menos que no sería trabajosa. Lo único que planteo, es que empezar a buscarlo, es el primer paso, y eso habilita.

Algunos ya comenzamos a caminar, no se trata de una carrera, ni siquiera que nos alcances. Además, quien podría medir el significado de “alcanzar” o “avance real” en estos caminos. Se trata de que te pongas en movimiento, solo así, las energías tienden a reacomodarse y comienzan los cambios. Y esos cambios, pueden ser mas que buenos, pensemos en la mejor opción. 

TODOS LOS DIAS SOY MAS FELIZ!

Aaadío, que anden bien!

Este artículo fue publicado el viernes, 26 de junio de 2009 - 12:12:00 p.m. y fue catalogado bajo , , , , , , . Ud. puede seguir cualquier respuesta a este artículo en comments feed .
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1 comentarios

Anónimo  

Hola Gustavo, que bueno saber de ti después de tanto tiempo. Me alegro que hayas podido disfrutar de momentos agradables junto a tu familia. Y en cuanto a los miedos...todos los tenemos , pero lo importante es que no nos paralicen. Además que tampoco es bueno cuestionarse tanto...vivimos en un mundo en el que tendríamos que pasar la vida luchando contra molinos de viento. No digo que no hay que hacerlo, sólo que también tenemos que permitirnos a veces tener miedo y no ser tan severos con nosotros mismos por sucumbir ante ellos...de vez en cuando hay que permitirse ser como niños y aprovechar el miedo para correr a pedir que nos acurruquen y nos mimen.....es mi humilde sentir....un abrazo...Blanca

8 de julio de 2009, 09:48

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